domingo, 4 de febrero de 2018
Opuestos
También nuestros valores sociales y estéticos son siempre algo que se da en función de opuestos: éxito y fracaso, bello y feo, fuerte y débil, inteligente y estúpido....pero en la naturaleza al parecer no existe el mundo de los opuestos en el que vive el hombre. No hay ranas verdaderas y falsas, océanos justos o injustos... sin duda es verdad que hay ranas grandes o chicas, árboles altos o bajos, pero es algo que para ellos no es problema, no los precipita en paroxismos de angustia...del mismo modo, en el mundo de la naturaleza se da la vida y la muerte, pero tampoco esto parece asumir las dimensiones aterradoras que se le asigna en el mundo de los humanos...
El hecho exasperante...es que cada par de opuestos esta dividido por una línea fronteriza, entonces cada línea es un frente de batalla potencial para el conflicto de la guerra de opuestos, de la lucha angustiosa de la vida contra la muerte, del placer contra el dolor, del bien contra el mal...Lo cierto es que vivimos en un mundo de conflicto y oposición porque es un mundo de fronteras...y puesto que cada línea fronteriza es también una línea de batalla, henos aquí con la difícil situación humana, cuanto más firmes son nuestras fronteras, más encarnizadas son nuestras batallas.
Cuanto más me aferro al placer, más temo al dolor, cuanto más voy en pos del bien, tanto más me obsesiona el mal, cuánto más éxito busco, mayor será mi terror al fracaso, cuanto más me aferro a la vida, más aterradora me parecerá la muerte... En otras palabras la mayoría de nuestros problemas son las fronteras y de los opuestos que éstas crean.
...La forma..en que intentamos resolver estos problemas es tratar de extirpar uno de los opuestos. Encaramos el problema del bien y del mal procurando exterminar el mal, enfrentamos el problema de la vida y la muerte intentando ocultar la muerte bajo simbólicas inmortalidades...siempre tendemos a tratar a las fronteras como si fueran reales...jamás cuestionamos la existencia de la frontera como tal...y como creemos que ésta es real, imaginamos tercamente que los opuestos son irreconciliables, algo que está para siempre separado y aparte...entonces suponemos que la vida sería perfectamente placentera si sólo pudiéramos anular los polos negativos e indeseables de todos los pares de opuestos...si pudiéramos conquistar el dolor, el mal, la muerte, el sufrimiento, la enfermedad, para que sólo hubiera bondad, vida, alegría y salud...eso sería realmente vivir bien. Y en efecto, tal es la idea que del cielo tienen muchos pueblos, idea que ha llegado a significar, en vez de la trascendencia de todos los opuestos, el lugar donde se acumulan todas las mitades positivas de las parejas de opuestos, en tanto que el infierno es el lugar donde amontonamos todas las mitades negativas: el dolor, el sufrimiento, la angustia, la enfermedad...esta meta de separar los opuestos y después aferrarse a las mitades positivas o correr en pos de ellas, parece ser una característica distintiva de la civilización occidental progresista, de su religión como su ciencia, su medicina o su industria...sin embargo pese a las ventajas de la medicina, no hay ninguna prueba de que después de siglos de acentuar lo positivo y tratar de eliminar lo negativo, la humanidad sea más feliz o esté más en paz consigo misma. De hecho las pruebas nos hacen pensar lo contrario, que vivimos en la era de la angustia, de frustraciones, de aburrimiento en medio de la riqueza y desorientación en medio de la abundancia...en nuestro intento de acentuar lo positivo y eliminar lo negativo, hemos olvidado que lo positivo sólo se define en función de lo negativo...la raíz de toda esta dificultad se encuentra en nuestra tendencia a considerar como irreconciliables, como totalmente separados y divorciados el uno del otro...todos los opuestos comparten una identidad implícita, por más que nos impresionen sus diferencias (vida y muerte) siguen siendo inseparables y recíprocamente dependientes, por la simple razón de que ninguno de ellos podría existir sin el otro.
Como diría Whitehead, el placer y el dolor no son más que la cresta y la base, inseparables de una única ola perceptual, e intentar acentuar lo positivo (la cresta) y eliminar lo negativo (la base) es un intento de eliminar la propia ola perceptual...que todo los opuestos sean perfectamente inseparables, es cosa que a la mayoría de nosotros nos parece algo difícil de creer. Pero esto se debe a que aceptamos como real las fronteras entre los opuestos...al no ver que los opuestos no son más que dos nombres diferentes para un único proceso, me imagino que hay dos procesos diferentes que se oponen...el hombre no puede entender donde está, porque ha creado dos mundos a partir de uno.
En la naturaleza hay toda clase de líneas, los contornos de las hojas, bordes de lagos...son líneas que efectivamente están ahí, pero son líneas que (como la línea de la costa entre la tierra y el agua) no representan una mera separación entre la tierra y el agua...las llamadas líneas divisorias representan los lugares en que las tierras y el agua se tocan...son líneas que unen y aproximan, tanto como dividen y distinguen, esas líneas no son fronteras...
Algunos dicen que la realidad es lo que no tiene fronteras, siempre que recordemos que la percepción de lo que no tiene fronteras es una percepción directa, inmediata y no verbal...la realidad está más allá de palabras y formas, de nombres e ideas, de divisiones y límites...y en ese mundo no hay bien ni mal, nacimiento ni muerte...un mundo donde las fronteras no existen...sobre todo no hay frontera entre sujeto y objeto, lo que es uno y lo que no es uno, el que ve y lo visto...de todas las fronteras que construye el hombre, la más fundamental es la que establecemos entre lo que somos y lo que no somos...es la frontera a la que menos estamos dispuestos a renunciar. Después de todo, es la primera que trazamos, es nuestra frontera más querida. Hemos invertido años en fortificarla y defenderla para sentirnos seguros y a salvo dentro de ella...es la que establece nuestra sensación de seres separados....y a medida que envejecemos, llenos de años y de recuerdos, y empezamos a sumirnos en la nada final de la muerte, lo último que soltamos es esa frontera. La frontera entre lo que somos y lo que no somos es la primera que se traza y la última que se borra...
Podemos considerar esta frontera primaria desde muchos ángulos y aplicarle muchos nombres. Es esa separación irreductible entre yo mismo y lo que no soy yo, el yo que está aquí dentro y los objetos que están ahí afuera...es el espacio entre mi organismo y el medio. Es la brecha entre el yo que lee y la página leída...parece como si del lado de dentro de la frontera primaria estuviera el yo: el sujeto que piensa, que siente, que ve y al otro lado existiera lo que no es yo, el mundo de los objetos de afuera...del que estoy separado.
Cómo sería un mundo de percepción sin fronteras?
El sentimiento del yo se expande hasta incluir totalmente todo aquello que en el pasado se creyó ajeno al yo (conciencia de unidad) este sentimiento alcanza el Todo, entonces ya no hay nada fuera de uno mismo y por ende no hay donde trazar ninguna especie de frontera....es demasiado fácil llegar a la precipitada conclusión de que todo lo que tenemos que hacer para abrir las puertas a la conciencia de unidad es destruir la frontera primaria. En un sentido burdo, es así, pero la situación en realidad es mucho más simple, porque no tenemos que tomarnos la molestia de destruir la frontera primaria, por una razón muy simple, la frontera primaria no existe.
En vez de suponer que la frontera primaria es real y tomar luego las medidas necesarias para eliminarla, vayamos primero en busca de ella, si es una ilusión, jamás encontraremos el menor rastro de ella. Quizás entendamos que aquello de lo cual pensábamos (la frontera primaria) nos impedía la conciencia de unidad nunca existió...esa misma intuición es un inicio de la percepción de lo que no tiene fronteras...buscarlo y no encontrarlo es tener un atisbo de la conciencia de unidad...en otras palabras, que lo que ahora siento que es el mundo objetivo de afuera es lo mismo que siento como yo subjetivo de dentro...
Cuando entendemos que no hay brecha alguna entre uno y sus experiencias. Si uno es sus experiencias, es el mundo así experimentado. La sensación interior que llamamos uno, y la sensación exterior que llamamos el mundo, son una y la misma sensación. El sujeto interior y el objeto exterior son dos nombres para un único sentimiento, y esta no es algo que uno deba sentir, sino lo único que puede sentir.
Esto significa que su estado de conciencia en este instante, tanto si de da cuenta de ello como si no, es conciencia de unidad.
sábado, 10 de septiembre de 2016
Quien soy II
Que pasa cuando uno se responde a la pregunta ¿quién soy?
Cuando uno describe o explica quién es....lo que en realidad está haciendo, es trazar una línea o límite mental que atraviesa en su totalidad el campo de la experiencia y a todo lo que queda dentro de ese límite lo percibe como yo mismo...mientras siente que todo lo que está por fuera del límite queda excluido del yo mismo. Nuestra identidad depende totalmente del lugar por donde tracemos la línea limítrofe.
De modo que al decir "yo" trazamos una demarcación entre lo que somos y lo que no somos.
El límite de la piel es, pues, una de las fronteras más aceptadas entre lo que uno es y lo que no es.
Podríamos pensar que este límite de la piel es tan obvio, tan auténtico y tan común que en realidad es la única frontera que puede tener el individuo......pero lo cierto es que hay otro tipo de línea limítrofe...que muchos individuos trazan. Pues la mayoría de las personas, aunque reconozcan y acepten como un hecho que la piel es un límite entre lo que uno es y lo que no es, trazan otra demarcación en el interior mismo del organismo.
Si al lector le parece rara la idea de una línea limítrofe en el interior del organismo, permítame que le pregunte ¿Siente que usted es un cuerpo, o siente que tiene un cuerpo?...
Lo que el individuo siente como su propia identidad no abarca directamente el organismo como un todo, sino solamente con una faceta del organismo, a saber, el ego. Es decir que el individuo se identifica con una imagen mental de sí mismo, más o menos precisa, y con los procesos intelectuales y emocionales que van asociados a dicha imagen. Al no identificarse con la totalidad del organismo, lo más que llega a tener es una imagen del organismo total. Siente, pues, que es un yo, un ego, y que por debajo de él cuelga su cuerpo....biológicamente no hay el menor fundamento para esta división entre la mente y el cuerpo, pero psicológicamente la disociación adquiere caracteres de epidemia....el cuerpo se convierte en territorio extranjero, casi tan extranjero como el mundo exterior. La frontera se traza entre la mente y el cuerpo, y la persona se identifica con la primera. Incluso llega a tener la sensación de que vive en su cabeza, como si dentro del cráneo tuviera un ser humano en miniatura...
K Wilber: La conciencia sin fronteras
Saul Bellow
Los poderes (que nos da) de vida, conciencia y autoconciencia son totalmente invisibles (sin color, sonido, gusto u olor) a la vez que son los que más nos interesan. Todos nuestros pensamientos, emociones, sensaciones, imaginaciones, ensoñaciones, sueños, fantasías, son invisibles....y esos aspectos son con los que más nos identificamos (lo que creemos ser en el fondo), entonces nosotros somos invisibles, vivimos en un mundo de individuos invisibles...de esta manera nos enfrentamos a las implicaciones de la manera en que realmente funcionamos y nos consideramos...aunque contamos con cuerpos, es más atinado decir que somos invisibles que afirmar lo contrario.
H. Smith (Más allá de la mente postmoderna)
...Estar liberado del ego, es vaciarse y ser hueco, en este vaciarse, se recoje gracia, a igual que un hombre llena su copa bajo una cascada
H. Smith (Más allá de la mente postmoderna)
“Un ser humano es parte de un todo, llamado por nosotros 'universo', una parte limitada en el tiempo y el espacio. Se experimenta a sí mismo, sus pensamientos y sentimientos como algo separado del resto ... una especie de ilusión óptica de su conciencia ".
Albert Einstein
"Siéntate ante los hechos como un niño pequeño, prepárate para renunciar a todas las nociones preconcebidas, sigue humildemente a donde sea y a cualquier abismo que la naturaleza conduzca, o no aprenderás nada".
Thomas Huxley
El viento de la gracia de Dios siempre está soplando, pero es uno quién debe izar las velas de su alma.
Vivekananda
Fisiológicamente, nuestro sistema celular está en un proceso de continuo nacimiento, psicológicamente, sin embargo, la mayoria de nosotros dejamos de nacer en determinado momento.
La visión del inconsciente puede ser percibida como el sótano de una casa, en lo que se acumula todo lo que no encuentra lugar en el consciente, el sótano de Freud contiene sobre todo, los vicios del hombre, el de Jung contiene escencialmente la sabiduria humana.
En su desarrollo histórico, cada sociedad queda apresada en su propia necesidad de sobrevivir en la forma particular en la que se ha desarrollado y generalmente logra esta supervivencia ignorando los fines humanos más amplios que son comunes a todos los hombres. Esta contradiccion entre el fin social y universal conduce también a la fabricación (en una escala social), de toda clase de ficciones e ilusiones que tienen la función de negar y racionalizar la dicotomía entre las metas de la humanidad y la de una sociedad dada.
miércoles, 6 de julio de 2016
La sombra
El inconsciente no puede ser consciente, la luna tiene su lado oscuro, el sol se pone y no puede brillar en todas partes al mismo tiempo.....La atención y la concentración exigen que ciertas cosas se mantengan fuera del campo de nuestra visión y permanezcan en la oscuridad. Es imposible estar en ambos lugares al mismo tiempo.
Así pues, sólo podemos ver la sombra indirectamente a través de los rasgos y las acciones de los demás, sólo podemos darnos cuenta de ellos con seguridad, fuera de nosotros mismos. Cuando por ejemplo nuestra admiración o nuestro rechazo, ante una determinada cualidad de un individuo... es desproporcionada, es muy probable que nos hallemos bajos los efectos de la sombra. De este modo, pretendemos expulsar a la sombra de nuestro interior proyectando y distribuyendo determinadas cualidades a los demás en un esfuerzo insconsciente por desterrarlas de nosotros mismos. C Jung/J Hillman
El rango de lo que pensamos y hacemos está limitado por aquello de lo que no nos damos cuenta. Y es precisamente el hecho de no darnos cuenta de que no nos damos cuenta lo que impide de que podamos hacer algo por cambiarlo. Hasta que nos demos cuenta de que no nos damos cuenta, el inconsciente seguirá moldeando nuestro pensamiento y nuestra acción. RD Laing
Hemos olvidado ingenuamente que bajo el mundo de la razón descansa otro mundo. Ignoro lo que la humanidad deberá soportar todavía antes de que se atreva a admitirlo C Jung
Según algunas tradiciones (sufis, alquimistas y chamanes por ejemplo) la sombra y el mal no son realidades objetivas y externas, sino que, por el contrario, son energías internas mal comprendidas y, por consiguiente mal encauzadas. Como señala J Campbell "Quien es incapaz de comprender a un dios lo percibe como un demonio"
lunes, 4 de julio de 2016
El presente
viernes, 1 de julio de 2016
El origen
lunes, 27 de junio de 2016
El bien y el mal
La relación existente entre la sombra y el ego constituye un verdadero problema, un problema que resulta relevante en la tradición cristiana. Para la Biblia las diferencias existentes entre bien y mal son muy claras: en una parte está Dios, que es el bien y en la otra está el Diablo, que es el mal. Dios castiga al mal porque desea que el ser humano sea bueno. El Nuevo Testamento sostiene la opinión de que si un individuo cede al mal y lleva a cabo malas acciones su alma inicia un proceso que termina conduciéndole a la degradación y destrucción. .....
Pero la tradición cristiana original reconocía de que el mal se halla dentro de cada uno de nosotros, la oposición y la discordia forma parte integral de cada uno de nosotros. San Pablo, por ejemplo, se daba cuenta de que la sombra se hallaba en su interior, sabía que esa era su condición....Por eso dijo: "Porque el bien que quisiera hacer no lo hago pero el mal que no quisiera hacer lo hago"
Más tarde, esta comprensión profunda se ensombreció y los cristianos terminaron identificándose exclusivamente con el bien y se dedicaron a tratar de ser exclusivamente buenos. Pero de ese modo lo único que lograron, fue perder rápidamente el contacto con la sombra.
Más tarde (como evidencia lamentablemente la historia de la edad media) la iglesia cometió otro error fatal. A partir de entonces no solo eran malas las acciones sino que también lo eran las fantasías y una persona podía ser considerada mala tan sólo por pensar en malas acciones....
Como resultado de todo ello la gente comenzó a negar y reprimir su vida imaginaria...De este modo fue abriéndose un verdadero abismo entre el bien y el mal. JA Sanford
Poco importa que creas que el dinero es poder o que el conocimiento es poder...siempre que no carezcas de ninguno de los dos, porque es, en definitiva, lo que hagamos con el conocimiento o con el dinero lo que determinará si son liberadores o terminan convirtiéndose en una trampa.
La trama sobre la cual subyace la dinámica de cualquier grupo humano, está vinculada con el instinto gregario: se comparte un territorio, una serie de códigos...y con ello los múltiples egos que conforman ese grupo, mecánicamente establecen un sistema de defensas respecto de todo lo "diferente". Desde el instinto: lo diferente es peligroso (algo que puede traer pestes, quitar territorio, instaurar nuevos líderes....). Así de animalmente funciona el humano, por más que se disfrace de ideologías; ésta es la base primitiva del racismo, xenofobia y otras actitudes segregacionistas (=segregar lo diferente). VGawel
jueves, 16 de junio de 2016
Porqué nos pasa lo que nos pasa: una teoría
Históricamente antes de que surjan los reyes en las sociedades, los pocos bienes y la escasa riqueza existente se repartía equitativamente entre todos, eran sociedades de dar y compartir, pero con el descubrimiento de la agricultura, todo cambió.
A medida que el sistema agrícola se fue expandiendo, esto permitió que la humanidad dispusiera de un excedente adicional de alimento, de bienes, de dinero y de riqueza.
Y todo esto cambió drásticamente con la aparición de los reyes.
La aparición de la monarquía constituyó un fenómeno excepcional.Desde un punto de vista político, tal vez se trate del cambio más trascendente en la conciencia de la humanidad, sus repercusiones fueron extraordinarias y sus efectos perduran hasta el momento presente.
La monarquía fue una forma de gobierno para organizar y administrar la sociedad. La humanidad les brindó respeto y el poder de decidir en su nombre.
De este modo, el excedente de bienes, alimento y de dinero de las sociedades era, en gran medida, entregado al rey y su corte.
Comenzó entonces una redistribución masiva de los bienes, bienes pertenecientes al pueblo que pasaban a manos de unos pocos.
A partir de entonces, los bienes y riquezas de una sociedad dejaron de repartirse equitativamente entre los que lo producían y fueron canalizados a las manos (a menudo muy codiciosas) de una élite. Nunca antes en la historia unos pocos habían podido acumular la riqueza por los muchos, en otras palabras existía una opresión y una explotación material de una gran magnitud.
Aquí comenzó la opresión política, en las grandes ciudades-estado, con los primeros reyes.
¿Cómo y porqué ocurrió todo esto?
En los orígenes de las monarquías los primeros reyes fueron vistos como dioses.
De esto se desprenden dos posibilidades:
1) los reyes fueron ¿realmente dioses? ¿dioses que alcanzaron la divinidad?
2) o los reyes fueron percibidos como dioses por las primeras sociedades agrícolas confiadas e ingenuas
¿fueron dioses o fueron figuras divinas?
Al principio los reyes eran sometidos al sacrificio, estos tempranos reyes se sometían a los rituales, cumplían con las funciones de la sociedad y tendían a someterse a ella. Por más bárbaros que fueran esos ritos, el rey se sometía voluntariamente a su función escencial, morir para que la vida siguiera su curso sin extinguirse.
Los primeros reyes eran inmolados al final de un ciclo de servicio.
Pero los grandes líderes políticos de las dinastías militares posteriores no hicieron tal cosa. Lo que ellos querían, en realidad, era exactamente lo contrario, no abandonar nunca su función, perpetuarse en el poder para siempre y ser adorados como reyes divinos. Y eso es lo que ocurrió porque, en un breve período de tiempo, de las primeras comunidades y ciudades estado de los reyes inmolados ritualmente, se dio paso a los estados dinásticos-militares acaudillados por tiranos políticos que eran considerados como reyes-divinos.
Fue esta monarquía divina unida al sacrificio humano y a la maquinaria militar la que terminó generando el terror, la guerra de masas entró en el escenario histórico y la esclavitud, la explotación, la arrogante distinción de clases y también la opresión masiva de los muchos en manos de unos pocos.
¿de que otro modo, podía aspirar un rey a constituir un imperio inmenso, acumular poder, amasar riqueza, apropiarse del excedente agrícola y canalizarlo hacia la guerra, constituir un cielo en la tierra para su disfrute personal y para disfrute de un puñado de leales?
¿quién emprendería una campaña de conquista militar y política de tal envergadura si supiera que al cabo de unos pocos años iba a perecer a manos del cuchillo sacrifical?
Lo primero que los políticos tenian que cambiar para instaurar la monarquía a perpetuidad, era desembarazarse de ese desagradable asunto de los sacrificios. Entonces los reyes convencieron a quiénes le rodeaban de la validez del sacrificio, pero intentaron que el sacrifico recayera sobre otra persona, y tuvieron éxito. Así en torno al año 2500 AC, los primeros sacerdotes comenzaron a ser utilizados como sustitutos en los ritos de renovación de la vida.
Y en este punto, la visión de los reyes se abrió a un mundo de posibilidades, todavía eran considerados como un dios por los devotos, pero con los apetitos de cualquier otro idiota los reyes se hallaban ahora en condiciones de satisfacer las más salvajes fantasías de poder, inmortalidad, cosmocentricidad, y omnipotencia.
De esta manera los reyes se emanciparon de su sumisión a la comunidad y, en lugar de servirla, dispusieron las cosas exactamente al revés y sustituyeron el sacrificio en aras de la sociedad por la mera ambición personal.
Y puesto que esa ambición personal estaba precisamente ubicada en el centro mismo de las redes de poder, es decir en los puntos de decisión del sistema de intercambios de la sociedad (material, emocional y comunicativo) los reyes se hallaban en condiciones de distorsionar, oprimir y explotar a la sociedad para su propio beneficio personal.
Se sabe que los primeros excedentes de producción agrícola, solían ser entregados como ofrenda a los reyes en los templos, y esto ocurrió como una extensión del sacrificio "dar a dios para evitar mágicamente las catástrofes", de este modo los templos se convirtieron en los primeros bancos. Los primeros bancos fueron templos y los primeros prestamistas fueron sacerdotes o reyes.
En la medida en que los templos se convirtieron en los primeros bancos, los sacerdotes se transformaron en los primeros sacerdotes banqueros y más tarde en simples banqueros. Y los banqueros estaban al servicio de los reyes "divinos".
Entonces:
¿Porqué la humanidad se sometió y se somete voluntariamente a gobiernos opresivos o corruptos?
¿Porqué esa fidelidad a figuras de autoridad que con tanta frecuencia no fueron más que meros déspotas? Y aun en caso de que se tratara de gobernantes benévolos ¿por qué esa devoción tan sumisa?
¿por qué a lo largo de toda la historia esos gobernantes fueron generalmente venerados como figuras divinas, sin que importara su maldad o su bondad? ¿por qué la gente quiere, necesita y desea figuras de poder o divinas sin importar realmente si son o no corruptas o divinas?
De dónde surge este consentimiento personal y psicológico que lleva a aceptar e incluso desear este tipo de explotación.
Los hombres y mujeres de esa época al tratar de ser sujetos, buscaban inconscientemente la sujeción, y para tener lo primero toleraron lo segundo.
Una de las respuestas es que el hombre quería un dios visible, un dios que estuviera siempre presente, un dios que recibiera sus ofrendas y para ello tuvieron que pagar el
precio de su propia sujeción. Y, una vez que los hombres accedieron a entregar los bienes colectivos de la vida a las figuras divinas (los reyes), sellaron su destino.
Entonces, ¿por qué la gente quiere, necesita y desea figuras de poder o divinas sin importar realmente si son o no lo son corruptas o divinas?
Si la gente desea figuras divinas y ese rol suele ser asumido por dictadores canallas, podríamos decir que las personas están exigiendo que se les oprima.
Desde este punto de vista, las personas han sido sometidas politicamente, pero en la profundidad de su psiquismo están pidiendo que se les oprima, y si esto es parcialmente cierto, no habrá reforma social, ni revolución alguna, que pueda aliviar el problema. Si la gente quiere arrojarse a los pies de los héroes estará dispuesta a hacer cualquier cosa que se le antoje al héroe, sin importar lo que fuere, la motivación psicológica sigue siendo, la exigencia de una figura visible, sea divina o no.
Una de las conclusiones finales a todo este comportamiento humano, es la siguiente:
Todo ser humano inconscientemente intuye que alguien o algo es dios, pero como no parece ser él, deberá tratarse de otra persona o cosa, por eso necesita ver o tener figuras "divinas, héroes o líderes" a su alrededor, para mantener viva su intuición inconsciente, y para mantener el contacto permanente con esa intuición la termina transfiriéndo a cualquier sitio (interno o externo) en el que pueda sobrevivir.
En el hombre moderno reside simbólicamente en su ego o en sus héroes.
Pero si, los hombres sabrían que ellos son algo más que su ego, su conciencia, su conocimiento, si intuyeran que lo que realmente son trasciende todo su psiquismo, si recuperaran esa comprensión, dejarían de ser esclavos, psicológica y por lo tanto políticamente de los héroes.
Esta transferencia de la intuición fue uno de los factores fundamentales que determinaron la aparición de los reyes divinos, esto es lo que han necesitado siempre las personas (tener héroes o líderes) y el astuto rey ha sabido siempre cómo manipular esta necesidad, esto históricamente se traslada hasta nuestros días, dónde hay siempre una figura que sigue dominando el escenario político.
En un sentido amplio, las necesidades de los hombres en la sociedad pasaron desde el clan, al grupo, la comunidad, hasta el rey, el héroe, el jefe del estado y el mismo estado. Y estos últimos comenzaron a esculpir el rostro de la historia con el apoyo silencioso de las masas esclavizadas.
Todo esto es un resumen de un capítulo del libro de Ken Wilber "Después del edén"
Esta es parte de la bibliografía que utilizó Wilber para llegar a estas conclusiones:
Bibliografía:
J. Campbell "Las máscaras de Dios"J. Jaynes "The origin of consciousness in the breakdown of the bicameral mind"
E. Becker "La lucha contra el mal"
L. Forbenius "Monumenta africana"
N. Brown "Life against death"